miércoles, 19 de octubre de 2011

Pan americano


Si, se que estos juegos empezaron el 14 de Octubre, pero recuerden que las entradas se suben todos los miércoles y por eso hasta hoy estoy hablando de los famosos juegos Panamericanos Guadalajara 2011.

¿Qué son los juegos Panamericanos? Podría decirse que son las Olimpiadas de América. Desde Canada hasta Argentina, e incluyendo a las islas del Caribe, estos juegos son prácticamente lo mismo que las olimpiadas, solo que sin todos los países Europeos y Asiáticos que pueden representar un riesgo para nosotros.

Este año los juegos Panamericanos se celebran en la bella ciudad de Guadalajara a la que hace un tiempo tuve la oportunidad de ir (realmente una ciudad muy linda de gente amigable).

Hay muchos deportes y actividades que se llevan a cabo en este magno evento, y hasta el momento en uno México se ha vestido de oro (no literalmente, si fuera así ya habríamos salido de la crisis): el tae-kwon-do. Somos buenos para los golpes.

La inauguración (de la cual vi la mitad) fue todo un espectáculo, realizado en el famoso estadio Omnilife (lo sé, es un mal nombre) y presentó un lleno total.

Las medallas que se entregan son las mismas que en las Olimpiadas: Oro, plata y bronce (y con la situación actual me sorprende que no sean de chocolate con papel dorado, chocolate con papel plateado y chocolate solo).

¿México tiene lo necesario para ganar muchas medallas? Me imagino que si, al menos somos la sede, aunque hay disciplinas donde nos superan ampliamente como los 100 metros planos (digo, Usain Bolt). Claro que hay actividades que, de ser deportes olímpicos, muchas personas ganarían el oro sin dudar. Actividades como: lanzamiento de colilla, 100 cubas libres con y sin botana y, el favorito de muchos, levantamiento de tarro.     

Sea como sea, el deporte es algo que se pondrá de moda. Hagan deporte, coman sano…bien, eso último no me importa, pero si hagan deporte…aunque realmente es su vida, ustedes saben si se mantienen sanos o no.

Por mi parte yo mantendré mi estilo de vida, soy feliz con el.
Y recuerden, apoyen a México y, si vives en Guadalajara, tienes extranjeros: ¡aprovecha!

miércoles, 12 de octubre de 2011

Crónica de un concierto: Caifanes


Estadio de beisbol Hermanos Serdán, Puebla, 7:30 pm. Una cola enorme nos recibió junto con muchos puestos de comida y de venta de playeras y tazas y demás cosas. También había revendedores.

Eso es para que se imaginen lo primero que vi al llegar al lugar de tan esperado concierto: el concierto de Caifanes en Puebla.

Haciendo justicia al evento debo decir que la organización fue un asco. Imaginen a miles de personas en una o dos únicas filas para entrar. Así es, no eran filas según en qué sección te tocaba, era una unida fila para entrar, y una vez dentro te dividían para ir a la zona donde te tocaba (la cual, para colmo de males, también estaba mal indicada). Gracias a ese ligero detalle estuve media hora buscando el inicio de la cola para formarme y una hora formado, por lo que me perdí el mero inicio del concierto.
Una vez dentro, de hecho, nos mandaron a una zona en la que, según yo, no nos tocaba. Al final una pequeña barda fue derribada dándonos acceso a la zona por la que legítimamente pagamos, y que por un error de logística nos quitaron.

Ahora sí, hablemos del concierto. Si quieren una lista de las canciones que cantaron abran otra ventana y búsquenlas. Fui a disfrutar del concierto, no a hacer listas. Sin embargo, fueron interpretadas canciones como Ayer me dijo un ave, Viento, La negra tomasa, La celula que explota, Los dioses ocultos, Perdí mi ojo de venado, entre muchos otros clásicos y canciones icónicas de esta banda. Cada canción (o casi todas) llevaron una pequeña introducción por parte de Saúl, el cual habló un poco de la situación actual del país y que debemos estar unidos.

El ambiente en la zona que me tocó fue muy ameno, con gente cantando a todo pulmón, saltando y empujándose unos contra otros y entregados completamente a Caifanes y al evento. Caifanes, por su parte, se entregaron a nosotros, generando un buen ambiente y “jugando” con el público, por decirlo de alguna manera.

En general el concierto fue algo que, aunque empezó tarde (a las 10 pm) tuvo una muy buena duración (hasta las 12:50 pm, aunque suena más bonito decir que fue hasta la 1am) y fue un muy buen ambiente. La producción fue increíble, con juegos de luces muy acordes a las canciones, una enorme pantalla al fondo y 2 proyectores HD en los que veíamos las tomas que los camarógrafos nos estregaban. La calidad del audio fue también muy buena.

Al final, y con todo y la pésima organización, fue un concierto por el que definitivamente valió la pena esperar en la lluvia y en el frio.

Gracias por hacernos vibrar a las nuevas generaciones y a sus seguidores de antaño como solían hacer antes, gracias por hacernos gritar y corear sus canciones, gracias por unirse con “la raza” durante esa noche.

Gracias Saúl, Sabo, Alfonso, Diego y Alejandro.
Gracias Caifanes.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Caifanes


No, no me refiero a esa ave exótica del mismo nombre, sino al grupo mexicano que marcó toda una época y que, gracias a su exitosa presentación en el Vive Latino y en otro evento musical en Estados Unidos, decidieron regresar con una gira para todos sus fans de antaño y del presente, una gira de entradas agotadas y bragas mojadas…¡¡Caifanes!!


De entrada les digo que no pretendo hacer de esta entrada una biografía de este grupo, sino más bien una pequeña charla sobre ellos por un motivo que diré hasta el final, solo para hacerla de “tensión”.

Este exitoso grupo se formó en 1984 y se separó en 1995 marcó toda una época en el Rock mexicano, siendo una de las bandas más conocidas en este género y haciéndose de miles de fans. Sus únicos 4 álbumes de estudio (Caifanes, El diablito (Caifanes Vol. 2), El silencio y El nervio del volcán) fueron grandes éxitos que aun hoy se venden, aunque la mayoría nos vamos por el disco doble “Caifanes: La Historia”, cuya portada es el símbolo de la gira actual.

Cierto es que la voz de Saúl ya no es la misma de antes, vamos, “no es lo mismo Los 3 Mosqueteros que 20 años después” (y es cierto, ambos libros tienen sus diferencias, y ambos muy buenos en realidad), sin embargo sigue interpretando con la energía que lo caracteriza, lo que cubre un poco el detalle de la voz (vamos, sean considerados).

En realidad tengo muchas expectativas para el concierto que habrá este viernes 7 de Octubre en el Estadio Hermanos Serdán, aquí en Puebla. Así es, esta entrada no solo la hago porque adoro a este grupo, sino porque desde Agosto tengo mis boletos y por fin, después de esperar un buen, iré a este concierto. Si no estoy muy muerto, después subiré una crónica del mismo.

Por último, siéntanse libres de comentar esta y las demás entradas en la caja de comentarios de abajo. Recuerden que este blog es enriquecido con sus comentarios y demás, y también recuerden darle “like” a la página de Facebook (osease, “Me gusta”).


miércoles, 28 de septiembre de 2011

¡¡Maldita tarea!!


Todos hemos dicho esa frase alguna vez.
Si hay algo que no soportamos de la escuela son las tareas. ¿Qué son para nuestro bien? Lo sé, pero eso no hará que las quiera. Cierto es que hay veces (sobre todo en la universidad) en que las tareas nos sirven al menos para entretenernos un rato, pero cuando llegamos a nuestra casa o queremos estar tirados un rato, viendo videos, viendo viñetas o leyendo blogs, recordaremos que tenemos que hacer una tarea, pequeña o grande, pero tarea.

Cuando llega ese horripilante momento en el que recuerdas que tienes tarea y que debes interrumpir tus importantes actividades para hacerla, es cuando dices el título de esta entrada (y ahorita que lo pienso, voy a registrar esa frase para conseguir dinero y salir de la crisis) pero, ¿Qué crees? Debes hacerla.

¿Consejos? Podría dártelos, pero sería irresponsable de mi parte considerando que debería estar haciendo mi tarea en lugar de estar escribiendo esta entrada…me vale, daré los consejos de todos modos.
Tomen lápiz y papel (o ctrl +c y ctrl + v):

1.- Cierren sus distracciones: en este momento no solo tienes abierto este maravilloso blog (hay ajá) sino que también tienes abiertas varias otras pestañas. Cierra todo eso, minimiza el blog y has la tarea sin distracciones.

2.- Dense una recompensa: puede ser un chocolate, un video, o lo que se les antoje darse. Tal vez suene tonto pero por Zeus que funciona. A mejor la recompensa, más rápido harán la tarea.

3.- Creen una sofisticada trampa estilo SAW que los obligue a hacer la tarea: que comience el juego.

4.- Haz una tarea, ve una distracción: esto hará que el trabajo dure más, pero al menos estarán relajados después de cada mini distracción. Solo intenten no clavarse con esa distracción y olvidar la tarea.

5.- Hazla cuando tengas ganas: no recomiendo mucho esta opción, pero sí de plano no tienes ganas de hacerla, no la hagas en ese momento y déjala para otro en el que te sea más cómodo hacerla.

¿Satisfecho/a? ¿No?: jódete.

La tarea no es algo que nos súper agrade hacer, pero tenemos que hacerla. Admitan que hay veces en las que, al hacer la tarea, notamos que hay cosas que no entendemos, dudas que nos salvan a veces en los exámenes (sin contar con que muchas veces salimos mal en la nota final por no haber cumplido con las tareas).
Así que dejen de quejarse y cumplan con su tarea, o sus profesores tirarán los libros de “castigos en escuelas públicas” y usarán el de “castigos en escuelas católicas”.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

¿Y dónde te agarró el temblor?


El 19 de Septiembre es una de las fechas más recordadas en este país debido a uno de los temblores más fuertes que han existido en el mundo: el famoso temblor del ’85. Este terremoto tuvo una intensidad de 8.1 grados Richter y afectó principalmente a la Ciudad de México, también conocido como DF (o chilangolandia).
Por ley cada 19 de Septiembre se debe hacer un simulacro en edificios de gobierno y en si en cualquier edificio grande. Suelen hacerse simulacros en las escuelas para que los niños sepan que deben hacer para evitar una catástrofe.
Es debido a estos simulacros programados que, en base a mi experiencia, presento esta lista sobre lo que en verdad pasa en un simulacro:

1.- Niños jugando: se supone que es un simulacro y que se está emulando una situación en la que el piso se mueve y tienes que “no correr, no gritar y no empujar” por tu vida. Claro que, como todos sabemos que es un simulacro y que en verdad no pasa nada los niños siempre saldrán de los salones y bajaran jugando las escaleras, además de ir platicando. A la hora de entrar en la famosa “zona de seguridad” (circulo gigante en el piso) se empujaran todos para poder entrar. Una especie de mini receso.

2.- ¿No corro?: En un simulacro, aunque se sabe que no pasa nada, siempre se tiene esa reacción de manada que te obliga a correr, y aunque según tú vayas de manera tranquila y ordenada, la verdad es que irás caminando rápido y metiendo codazos a diestra y siniestra, lo que me lleva al punto 3.

3.- ¿No empujo?: Intenta acomodar un montón de chamacos en unas escaleras de primaria, secundaria o prepa, ¿difícil?, claro, y ahora intenta hacer que caminen de forma ordenada y sin empujarse. Ahora intenta imaginar que eso pasara en una situación de verdad, en donde saben que pueden terminar como sándwich de mermelada, donde el piso y el techo son el pan y ellos la mermelada. Es lógico que van a correr y, sobre todo, van a empujarse, como si fueran espermatozoides que intentan llegar al óvulo. Se pisarán, se darán codazos y correrán.

4.- ¿No grito?: Convenientemente, aunque me ha tocado que vayan platicando, aun no me toca escuchar gritos en un simulacro. Aun así me imagino que si debe pasar.

5.- ¿No uso un extintor para golpear gente y abrirme paso a la libertad?: De acuerdo, admito que esto tampoco me ha pasado y que tal vez tomé la idea de un capitulo de Los Simpson, pero sería interesante que sucediera.

6.- ¿No utilizo a una persona en silla de ruedas para abrirme paso?: Muy bien, esto tampoco me ha pasado…sin embargo puedes hacer un trato con dicha persona para que, si tiene algún objeto que pueda usar como lanza, abrirse paso y lograr la libertad juntos.

Finalmente queda decir que, si bien todo esto mencionado arriba parece gracioso (porque de hecho lo es) son cosas que no deberían suceder.
Los simulacros, aunque un poco mal planteados puesto que un terremoto real no te va a avisar que va a suceder, son diseñados para que en una situación de desastre no sucedan desgracias y se salven la mayor cantidad de vidas posibles.

Si te toca un simulacro o un temblor de verdad recuerda seguir las instrucciones dadas por protección civil y ayuda a las personas que lo necesiten (y no usarlas como en el punto 6). Ahora que si te toca un simulacro chafa o simplemente no te importa, ya sabes que hacer (te recomiendo el extintor), pero eso si, después no me andes culpando por tus estupideces, nadie te obliga a hacerlo (ni yo ni Madame Sasú).